Cuando la plancha esta entintada, el papel humedecido y previsto el lugar exacto de impresión, el papel se coloca sobre la plancha y se pasa a la estampación. Esta se efectúa mediante la presión de la prensa llamada
tórculo. Prensa que consiste en una platina situada entre dos cilindros metálicos, uno superior y otro inferior, este último, conductor de la platina, mientras el superior es el elemento que presiona. Estas tres piezas tienen la misma anchura y son accionadas por un volante o manivela adosada a un engranaje de reducción.
La plancha entintada con el papel encima se coloca sobre la platina y, accionando el manubrio, el cilindro inferior provoca el desplazamiento de la platina de un lado a otro. Cuando la plancha pasa por debajo del cilindro superior, tanto la plancha como el papel, que están protegidos por unos fieltros, reciben la presión. Esta presión es de rodadura y lineal, de manera que el papel entra en íntimo contacto con la plancha, se adapta a las
tallas y paulatinamente les arranca la tinta, dejando la imagen impresa, toda la impronta del trazo en hueco queda en relieve en el papel y las formas invertidas simétricamente en relación a la matriz.